lunes, 22 de septiembre de 2014

10 RAZONES PARA VOLVER A DONOSTI



Reflexiones sobre una escapada al Festival de San Sebastián/Donosti Zinemaldia:

1.Denzel Washington sigue siendo el negro más bello del planeta, pero con el olfato más disperso para elegir película. The Equalizer, su último engendro, es un video clip sobre un justiciero/asesino que libra al mundo oprimido de los malos en un Leroy Merlin lleno de taladradoras, motosierras y demás armas de destrucción masiva. El mensaje: se puede ser aún peor que ellos si es con coartada moral patriótica. Nota breve: Lo prefiero en su papel absoluto: el de hombre bueno y honrado al que le darías la clave de tu VISA para que fuera a sacar dinero al cajero.

2.Por alguna razón que se me escapa, algunos actores españoles acostumbran a seguir un absurdo dress-code incluso en la alfombra roja: sombrerito, chanclas y andares de sobraó.  Y luego está Antonio Banderas, que prefiere subirse a superficies pulidas y zapatear para despistarnos de sus peliculones.

3.Más vale François Ozon en mano que ciento volando. Ayer ya hablé en el post de su película "Una nueva amiga" y no me extenderé. Me parece arriesgada, delicada, transgresora y con poso. Atención a otra definición de ser hombre.

4.De mayor querría ser una de esas viejecitas que se bañan todos los días del año en la playa de la Concha, llueva o truene. Después de haber compartido tres mañanas con ellas ese bautismo, no se me ocurre mejor ejercicio de inmortalidad.

5.Si a la ciudad le sumas un encuentro con amigo que abraza y te dice "ya verás cómo todo va a ir mejor, cariño, dale tiempo. Las mujeres extraordinarias merecéis mucho y extraordinario", es lo más parecido al pleno al quince. Gracias, querido J.

6.Un zurito es la perdición porque siempre exige otro. Es como la oca a oca del tablero. A veces lo más práctico es pedir una caña o una lejía y plantarse ahí.

7.El Spa de La Perla y su recorrido de aguas sigue siendo una cita sin decepción posible. De ahí sales flotando y con los poros de cuerpo y mente abiertos.

8.El Hotel de Londres e Inglaterra. No sólo me fascina su nombre (¿Habrá un hotel de La Rioja y España?) Lo mejor, llegar pronto, zambullirte en su cama extralarge y ver sin prejuicios una comedia romántica de Jennifer Aniston mientras te preguntas por qué las comedias románticas son tan inverosímiles y aún así te las tragas rebajando considerablemente tus estándares de "película buena o aceptable".

9.Salir a correr rumbo al Peine de los Vientos y sentir la brisa salvífica como un chute de energía para todo el otoño.

10.Un avión de hélices con menos de 70 plazas abofeteado por las turbulencias te traslada a lo peor del cine catastrófico. Piensas que va a ser tu último vuelo, juras que jamás volverás a coger un avión, contienes las ganas de vomitar a tu desconocida de al lado. Rezas lo que te sale. Sudas frío. Crispas la espalda y cuando por fin aterriza sientes que la vida te ha dado una nueva oportunidad. Y que el tren es el transporte más romántico de nuestro tiempo.





5 comentarios:

  1. ¿enjendro, Juana Ramona Jiménez? Edita y corrige, anda.

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  2. Hace años viajaba con frecuencia a San Sebastián/Donostia y solía alojarme en el Niza (habitación con vistas a La Concha, claro). No tiene tanta fama como el Londres, pero lo recuerdo con cariño. Tenía mucho encanto.
    Hace que no voy, pero te aseguro que me sobran casi todas tus razones para desear volver.
    Besos,
    PD.: tenemos pendientes unas cañas sin apremios peregrinos ...

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  3. Mi Espe, esas cañas cuando quieras (aunque no sean zuritos) O una gin de las tuyas, "las profesionales tomamos Larios" ¿te acuerdas? (yo soy más de Bombay)

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