jueves, 2 de octubre de 2014

EL BOOK OF PUSSY Y MANOLO

-¿Quién ha tirado el libro de los coños de Taschen? (a voz en grito)
-Hemos sido M. y yo. "The Big Book of Pussy" era una guarrada de casquería con coartada artísticocultural. Daba asco ser mujer, no te digo más.
-¡¡¡Pero qué habéis hecho, si lo quería Manolo el de las persianas!!!
-Pues llevaba meses ahí y un día lo estuvimos mirando y nos pareció asqueroso, así que lo tiramos al contenedor de papel de común acuerdo.
-¡¡Sois peor que la Inquisición!! Yo le había dicho a Manolo cuando me lo pidió: "No te preocupes, Manolo, que tú los coños los vas a tener".

La conversación fue más o menos así, de Almodóvar. M y yo quedamos como dos puritanas con prejuicios y U. no desaprovecha la ocasión de amonestarnos desde el día de autos. "Ya sabéis que los maricas somos misógenos, pero tirar un libro a la basura es un pecado". A lo que nosotras rebatíamos como un arsenal de caras de asco porque el libro es una sucesión de aparatos femeninos abiertos y expuestos con toda su crudeza. Y si el arte es sólo provocación, desde luego estamos ante una obra culmen de la genitalidad artística. Un tótem cárnico. Un referente sexmundial como los callos, entresijos y gallinejas en la gastronomía.

Y si el libro pretende sacudir el tabú, puede que lo consiga, pero antes sacude los cimientos del buen gusto general y te dan ganas de someterte a una castración radical con triple ración de anestesia.

Asumo que después de estas afirmaciones voy a perder mi pátina de mujer liberal y openminded, pero creo que podré superarlo. Para compensar, busco la web de Taschen, editorial que admiro y que me ha procurado largas horas de placer con sus volúmenes exquisitos, de factura impecable y nada convencionales. Y el conejo, nunca mejor dicho, sale de la chistera. Voilá!

"Primero The Big Book of Breasts, después The Big Penis Book, The Big Book of Legs y el voluminoso Big Butt Book. ¿Qué podía venir a continuación sino una exploración en profundidad de la parte pudenda femenina, ese codiciado orificio del que el hombre se pasa nueve meses tratando de salir y toda una vida intentando volver a entrar?".
La simpar Vanessa del Río


Reconozco que tiene cierta gracia lo del codificado orificio con sus salidas y entradas, así que sigo leyendo: "Se incluyen entrevistas con el autor conocido como Pussyman; el ex policía que convirtió la masturbación en millones con un juguete llamado Fleshlight; Vanessa del Rio, la jugosa Flower Tucci; la artista de performances vaginales Mouse, y el singular Buck Angel. Los fotógrafos contemporáneos Terry Richardson, Richard Kern, Ralph Gibson, Jan Saudek, Guido Argentini, Ed Fox y otros nos muestran sus fotos favoritas de coños, de modo que para la página 372 incluso el lector más tímido estará clamando: "¡Aquí, conejito, conejito!“.

Eso debió pasarle a Manolo el de las persianas cuando miraba a hurtadillas el volumen, colocado estratégicamente en una estantería próxima a la fotocopiadora.  Una suerte de frenesí conejil que sólo se saciaba con más y más imágenes de mujeres insinuantes, divertidas, sorprendidas o ingenuas, sabedoras de que no dejarían a nadie indiferentes al mostrar su intimidad. Especialmente a las mujeres.

Tras perpetrar el crimen como hubiera hecho la alumna de colegio de monjas y niña del Cuéntame que albergo, siento que le debo algo al de las persianas, que desde que se enteró de mi delito, y sobre todo de que M y yo "sabemos" sus anhelos literarios más ocultos entra cabizbajo y apenas se detiene a comentar como solía. Creo que debo regalarle un libro provocador, ma non troppo. Algo que le inspire como el Pussy book, pero no ofenda a las inquisidoras. Porque soy cabal, abierta de mente, moderna y transgresora como yo sola.

-¿Y para qué querría Manolo el persianero ese libro asqueroso?
-Y yo qué sé! Para llevárselo al cuarto de baño...
-Ay, qué asco...Ahora sólo podré imaginármelo allí cuando lo vea arreglar las persianas!!!

Sí, soy una liberal.



 

2 comentarios:

  1. Me encanta el post... Soy una enamorada de los libros de Taschen, tengo una amplia colección de fotografía y monográficos de arte, pero ese de las partes más nobles (o innobles) de la mujer... es lo peor!!! Siempre que voy a la tienda de Taschen de Londres (en la Duke of York Square) lo veo y me pregunto quién puede comprarlo. Ahora lo entiendo un poco mejor, quizá tengo que planteármelo como regalo de Navidad para el que viene a limpiar las persianas, o el que viene a arreglar el aire acondicionado ... de verdad necesitan un libro así? Gracias por alegrarme la noche mientras espero a mi chico, que llega ahora de Londres (tendré que preguntarle si ha comprado algún libro esta vez... je je)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Menos mal que no soy la única que piensa que es casquería...También creo que el libro no sólo será del gusto de persianistas e instaladores, sino de intelectuales y culturetas varios!

      Eliminar