martes, 5 de abril de 2011

BUSCANDO A SUSAN


Mi querida Big-Bang:


Me gustan los políticos que dimiten. No porque nadie precipite su caída, sino por sí mismos. Porque se han dado cuenta de que la farsa debe finalizar.  Porque han visto que es cansado perpetuar el ego. Porque no estaban ahí por vocación de servicio público, sino por: a: cimentar sus inseguridades y matar los complejos de segundón de patio de colegio; b: adquirir el lustroso sex appeal del poder. c: Viajar gratis en el AVE o en un Audi negro brillante que te limpia un señor llamado chófer; d: gritar con un micrófono, incluso desgañitarse; e: poner cachondas al menos a las señoras mayores de 50. f; Robar (fidelidades, tiempo del contribuyente, espacios en prime time); g:conspirar en despachos decorados con cuadros de Saura y sillones Barcelona de Van der Rohe. h:llevar trajes a medida. i: Otros...

Me gustan los hombres que asumen riesgos. El hijo de Susan Sontag, David Rieff, lo ha hecho al publicar los diarios de su madre. La intimidad de una madre intelectualmente voraz, sexualmente lesbiana, radicalmente aguda en sus principios...tiene que haberle sacudido una y otra vez, según pasaba las páginas de ese centenar de cuadernos manuscritos que ella dejó al morir. Abres una, al azar, y siempre hay una frase, o varias:

"No me importa lo que haya dicho, mi vida, mis acciones manifiestan que no me gusta la verdad, que no he querido la verdad".

Anoto: Una gran frase para la dimisión que no tendremos el gusto de escuchar porque el que se va a menudo no lo hace por convicción ni desconfianza en su verdad, sino porque las circunstancias, los mercados, su mujer, su terapeuta, la pesadilla de las urnas... se lo recomiendan.

Me gusta mi Chuki cuando expone sus razones radicalmente egoístas: "Quiero irme a vivir con papá, y ver mucha tele y dejar de comer purés de verdura. Pero me tienes que dejar mi cama hecha, por si una noche tengo miedo, ¿vale?".

-Vale, pero cómete el filete.


Cosas de las que dimitiría: 1. La televisión generalista. 2. La amistad condicional. 3.La sombra de ojos fucsia. 4.Los niños maleducados que dan por saco en la consulta del dentista (y la infancia como ese falso lugar idílico de inocencia y candidez) 5.los sujetadores con relleno. 6.las terapias del todo a 100  7.Los gurús. 8.Los hombres perfumados en exceso 9. La leche de soja, de almendra, de arroz...de mentira. 9. El teléfono a partir de las 21 horas. 10. Los zapatos de tacón medio. 11.El coleccionismo. 12. Los domingos sin siesta. 13.La excatología.


Paro ya, que la lista es eterna y el tiempo limitado. Tengo que seguir buscando a Susan, su mentira tan de verdad. Su mechón blanco.