miércoles, 28 de septiembre de 2011

FLORES ENSANGRENTADAS




¿Qué significa que alguien que presuntamente te quiere te regale un ramo de espantosas flores artificiales? No, no estoy hablando de hombres. Pero ayer mi amiga A-2 y yo tuvimos una larga conversación que terminó con una coincidencia inquietante: a las dos nos habían regalado sendos cadáveres. En mi caso, unos tulipanes amarillos que tratan de dar el pego sin éxito con esa textura aterciopelada que retiene el polvo (y la desilusión) con avaricia y nocturnidad.

Flores muertas. El festín de los ácaros. Las recibí con desgana, y me las metieron -literalmente- en mi jarrón fiebre del sábado noche. Ese que reservo a los ramos de rosas de la culpa o el deseo. Y ahí se han quedado porque soy cobarde y temo que la mensajera llegue a casa un día y las eche de menos: "¿dónde has puesto los tulipanes, querida? Eran de una tienda cara, no te vayas a creer que de los chinos..." y a ver cómo justifico que en un arrebato de furia las tiré al cubo de la basura.

Así que ahí están, y todas las mañanas trato de pasar por delante sin mirar. Un ejercicio tan absurdo como presenciar un accidente y decir a tus chukis que vuelvan la vista a un lado. Conservar ese monumento a la muerte viene a ser como mantener la caja de gusanos de seda con las mariposas agonizantes todo el año. Como dejar pudrirse el queso fresco para anoréxicas con coartada. Como sacar a cierto presidente de su ataúd para presentar un libro urbi et orbe, tratando de arrugar la nariz con disimulo porque huele, hiede, apesta.

Bien pensado, sólo me queda una salida: rezar para que me lleguen unas flores frescas, aunque sean cardos borriqueros, y tener la excusa perfecta para expulsar los tulipanes plastiqueros del jarrón. Porque ahora tengo pánico y siento que lo mismo es una señal, la versión civilizada de la oreja en una cajita de los mafiosos. La cabeza sangrante del caballo sobre mi cama.

Lo mismo unas flores muertas son la muerte misma (si no, no estarían los cementerios repletos de esos ramos de un verde inexistente en el pantone) . Y debo mirar en los bajos del coche no sea que, entre el tubo de escape y la rueda se esconda un tulipán explosivo. http://youtu.be/QSz8kKyVeA8