lunes, 30 de abril de 2012

CRISIS Y PROMISCUIDAD

"Hay que matar a Angela Merkel". Eso sentencia mi amiga A., mientras se lleva a la boca un buñuelo de morcilla. El pesimismo dominante produce extrañas reacciones. Una cena puede convertirse en una conspiración, porque las palabras son gratis y los ánimos andan en bancarrota, dispuestos a empuñar un fusil -como Johnny- y  liarse a tiros dialécticos contra el mundo entre el vino de Toro y la tarta de tiramisú.

Heidi y Pedro,¿sólo amigos?
Mis amigos son una muestra relevante del estado de las cosas. Ayer, en un brunch, -ese invento british que consiste en que te mueres de hambre a las nueve de la mañana, te pones hasta las trancas a las doce y vuelves a tener hambre a las cinco de la tarde- comentábamos el caso de una de ellas,  que trabaja en un taller rodeada de hombretones. Un compañero, latinoamericano, de unos cincuenta, le está tirando los tejos y anda trastornada. "Se llama Carlos Eugenio y es bajito y feo...Ya me ha invitado dos veces a comer", decía ella muy airada. "Jamía, no te ofendas tanto, que no te ha metido mano"..., respondí. "No, no, si el hombre es muy ceremonioso y educado" reconoció. Y ahí entró C., la tercera en discordia: "Eso, seguro que es de esos que te meten mano, pero de usted".

A mi amiga la del taller hubo que explicarle que los piropos son gloria bendita. Ella, felizmente casada desde hace una eternidad, no quiere pretendientes que le sobresalten a la hora del bocadillo. A otra un amigo, V, la llama bonita desde ultramar y le hace versos en prosa a su "cuello aristocrático". La tercera confiesa que su amigo se refirió la otra noche a ella como "mi querida futura mujer de mi vida", no sin antes preguntarle, descarado y trotón, si llevaba la lencería roja o negra (¿la ruleta de la seducción?).

Los ánimos están desatados. Los amigos también. Como en la guerra, son tiempos de desinhibición y cortejo. Mañana dios dirá. Los efectos colaterales del pesimismo se tejen entre el pudor exacerbado y la pasión. El hombre/mujer de tu vida es un concepto a revisar, porque la vida ya no se asienta sobre un plano móvil, sino sobre un panta rei de Heráclito, válgame la pedantería. Hoy estás aquí, tienes un trabajo y un amor inestablemente estable. Mañana todo se ha volatilizado y andas como los de Walking Dead, pero sobre un campo de minas lleno de recesión, recortes y despidos despiadados. Pero entre paso y paso alguien te besa.

Y la culpa la tienen los mercados, los especuladores y... Angela Merkel. Y hay que deshacerse de ella. Un golpe limpio y certero a sus discursos de Srta. Rottenmeier, la estirada institutriz de los niños que vimos "Heidi" y entendimos lo traumático que es vivir sin piropos. Y lo importante de cultivar a esos amigos que te recomiendan buenos libros y te dicen que "de las chicas que he conocido, tú no tienes competencia. Bona nit".

Bona nit. Y que la Merkel sepa que la recesión mundial nos vuelve promiscuos y desatados. ¿qué pensará de esto su partido, tan contenido, tan demócratacristiano?