domingo, 15 de septiembre de 2013

DIEZ CONCLUSIONES PASADOS LOS CUARENTA

Buena parte de mi generación y yo hemos llegado a base de duro entrenamiento prueba y error a las siguientes conclusiones:

1. Perder el tiempo con quien no quieres es autoflagelación. Es conveniente no invitar a tu casa a nadie por quien no darías un poco de tu sangre, o te la chuparán en tu propio salón comedor y será gore social del bueno.  Irse a la cama con el cuello saeteado a dentelladas sólo es aceptable como consecuencia de un arrebato pasional.
2.Tener un hijo adolescente es vivir en un avispero sin traje de apicultor. Es crucial custodiar el antídoto y estar muy seguro de que los picotazos duelen pero no son venenosos. Y que el amor puede con la impertinencia, la grosería y los desmanes pasajeros. Satán se ha apoderado momentaneamente de su alma. Nada que no resuelva el padre Karras que llevamos dentro.
No es tu hija, está poseída
3. A una madurez desahogada (en el mejor de los casos) le seguirá una jubilación miserable (en el común de los casos). Cultivemos una vida interior de maharajá y huyamos como de la peste de conversaciones corales sobre la salud. Es vulgar. Deprimente. Y letal para articulaciones y triglicéridos intelectuales.
4.No existe el Gasoil 95, aunque tú lo creas cada vez que vas a repostar, y trates de convencer de ello al señor del mono. (Sin comentarios).
5.Si ves cada vez peor de cerca es porque el destino te reserva excitantes hallazgos en el horizonte. La presbicia como estado patológico es para los cobardes. Las gafas son un accesorio três chic.
6.Casi todo lo que dices, casi todo lo que escribes, lo han dicho/escrito otros antes. Uno no es sherpa de casi nada, pero siempre queda el recurso a decirlo/escribirlo más bonito.
7.No puedes gustarle a todo el mundo. Esto deberíamos haberlo interiorizado a los quince años, pero a veces se te traspapelan las certezas. Respecto a uno mismo, basta con tolerarse y firmar la paz de cuando en cuando.
8.Si tu madre no te dijo nunca lo guapo que eras, da igual que te lo diga Ryan Gosling. Nunca te lo creerás demasiado. Pero si tu madre te lo dijo a todas horas serás directamente un gilipollas (con perdón). Conviene, a efectos prácticos, relativizar a tope.
9.El hombre/mujer de tu vida suele aparecer cuando das por hecho que no existe. Así que convéncete de una vez de que no existe.
10. Si has pasado los cuarenta y no sientes nostalgia de los treinta todo va bien. Rematadamente bien.