martes, 5 de noviembre de 2013

WOODY ALLEN O EL AMOR DISTRAÍDO

Cate Blanchett en "Blue Jasmine"
-¿Qué es lo que cuenta para usted en la vida?
-Estar distraído. Eso es lo importante. Hay que buscarse problemas lo suficientemente difíciles de resolver como para evitar estar preocupado por los verdaderos problemas. Mis problemas son: ¿Podré contratar a Cate Blanchett? ¿Seré capaz de encontrar un buen final para mi película?... Otros problemas bastante entretenidos son los relacionados con el amor. ¿Me querrá esa mujer? El amor es una forma de evitar pensar en la vida.
 
Creo que Woody Allen es mejor que todas las películas de Woody Allen. Leo su entrevista tras una noche a trompicones de rueda de carromato contra suelo de adoquín y me deslumbra esa brillante agudeza irónica que mejora con la edad. Pensar en la vida puede ser un ejercicio agotador e inútil, él lo sabe. A veces -recuerdo haber pensado entre bache y bache- conviene emanciparse de uno mismo. Pedir la cuenta y largarse. Cerrado por litigio. Contemplar el problema como una distracción incómoda y soluble, convertirlo en un chiste. Plantar un jardín alrededor. Pagarlo en cómodos plazos. Reducirlo a una anécdota sin cargo ni condena. 
 
Y entonces ya puedes pensar en cómo contratar a Cate Blanchett
 
Woody Allen y Soon-Yi
Si yo fuera Cate Blanchett pagaría por estar junto a Woddy Allen. Como actriz, como script, como escriba servicial y silenciosa. A una distancia prudencial de esa china tan coreana, tan desalmada, que lo escolta hierática a su paso, el incesto sobrevenido, la venganza del que ríe el último. ¿Es Soon Yi quien ayuda al director a no pensar en la vida, a espantar la muerte que se acerca al son caliente y sensual del clarinete? ¿Es la partitura, la lucha por moldear el do y el la, el lamento, un ejercicio escapista, la escala del dolor, tocata y fuga? ¿Es el carromato una sinfonía, los adoquines un estertor, la noche una pelea por el día?

Estar distraído. Qué listo eres, Woody Allen. De tenerte delante te preguntaría si "Blue Jasmine" eres tú cerrado por traspaso. Si convertir obsesiones en material de película te ayuda a matarlas o las condena a cadena perpetua. Si la china coreana es un castigo autoinfligido, la piedra en el zapato que te recuerda que aún cabalgas. Por qué el amor es distraído. Qué pasa en tu cabeza cuando dejas de pensar. Cuántos guiones son fruto del insomnio, del carromato furioso y desportillado. Con cuántas Cate Blanchett te irías a la cama con treinta años de menos y dos copas de más.

¿El amor es una forma de evitar pensar en la vida o más bien en muerte?. La ausencia de certezas, el final de una película con guión defectuoso que uno tacha cada noche insomne y recompone al alba. Espantados los fantasmas sólo quedan el silencio y el hallazgo. La rendición. La calma. Las ojeras que pesan y el corazón que se aligera, embriagado de historias distraídas que galopan y te dejan vencido por K.O. pero a dos o tres palabras de empezar otro combate.